El Centro está instituido para mantener viva la figura de Chiara Lubich, profundizar y divulgar su pensamiento, custodiar los documentos referentes a ella. Para más información…
Este sito, publicando periódicamente ‘fragmentos’ de tal archivo, quiere permitir también hoy un tu a tu con esta mujer extraordinaria.
Tu a tu CON CHIARA
Comunicarse con la Palabra Chiara a los gen Rocca di Papa, 29 de diciembre de 1974
El texto que aquí traemos fue publicado como Editorial en el periódico Città Nuova del 10 de mayo de 1970, pocos meses después del sorprendente desembarque en la luna de tres astronautas en julio de 1969. En la visión propia que tiene Chiara Lubich del mundo, centrada en la unidad, ciencia y fe se llaman mutuamente: la ciencia es un camino para ir hacia Dios, mientras que la fe puede y debe dar una aportación a la ciencia. Escribiendo en el difícil contexto eclesial que siguió al Concilio Vaticano II, Chiara parte de la experiencia de los astronautas para introducirnos en una comprensión humano-divina de la Iglesia y de su estructura.
Roma, 10 de mayo 1970
No es verdad que ciencia y fe caminen cada una por su cuenta. La fe ilumina la ciencia y la ciencia puede ayudar a la fe. En efecto, tanto la una como la otra buscan un único objetivo: la verdad, que para la una será esa verdad más trascendente e invisible que rige todo lo creado, y para la otra, la verdad visible que no lleva a cabo completamente su misión si no descubre la causa de todo.
Poco después de la primera aventura de los astronautas , se dijo que la ciencia está asumiendo avances tan desconcertantes y da al hombre posibilidades tan extraordinarias, que puede convertirse en un talismán, frente al cual hay quien lo adora y quien se asusta. Pero se dijo también que es necesario volver a poner en su justo lugar la ciencia, a pesar de ser excelsa y admirable, y verla entre otras cosas, como fruto del esfuerzo de pobres hombres que pueden acertar pero que también pueden equivocarse. Podríamos compararla con el sol concentrado en una lente; es muy distinto el sol en la lente que el sol en la realidad. Sin embargo, la lente es un espejo vivo del sol.
Conviértanse y crean en la Buena Noticia (Mc 1,15)
Así comienza, en el evangelio de Marcos, el anuncio de Jesús al mundo, su mensaje de salvación: “El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia”. Con la llegada de Jesús despunta una nueva era, la de la gracia y la salvación. Sus primeras palabras son una invitación a abrazar esta novedad, el Reino de Dios que el pone al alcance de todos, cerca de cada uno. E indica enseguida el camino: convertirse y creer en el evangelio. Es decir, cambiar radicalmente de vida y aceptar la palabra que Dios, a través de Jesús, dirige a la humanidad de todos los tiempos. La conversión y la fe caminan a la par. No se da la una sin la otra, pero ambas nacen por el contacto con la palabra viva, con la presencia de Jesús que, hoy también, le dice a la multitud,
Si, al pasar por ciertas ciudades, miras a tu alrededor, quedas desanimado y tienes la impresión de que todavía estamos lejos de una sociedad cristiana. El mundo, con sus vanidades, parece dominarlo todo…
Y dirías que el testamento de Jesús es una utopía si no pensases en Él, que también vio un mundo como éste y que, en el momento culminante de su vida, pareció arrollado por él y vencido por el mal.
También Jesús miraba a esta multitud a la que amaba como a sí mismo; Él, Dios, que la había creado; y hubiera querido restablecer los vínculos que tenían que unir a los hijos con el Padre y a los hermanos entre sí.
Como en años pasados, del 18 al 25 de enero se celebra en muchos lugares del mundo la «Semana de oración por la unidad de los cristianos», que en otros sitios tiene lugar en Pentecostés. El lema para la «Semana de oración» de 2012, tomado de la carta de san Pablo a los corintios, es: «Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo» (cf. 1 Co 15, 51-58) Proponemos como Palabra de vida de este mes un texto de Chiara que comenta Colosenses 3, 1, que a nuestro parecer guarda relación con el lema elegido.
Comentario a la Palabra de Vida:
¡Habéis resucitado con Cristo! Orientad, pues, vuestra vida hacia el cielo, donde está Cristo sentado junto a Dios (Col 3, 1).
Estas palabras que san Pablo dirige a la comunidad de los colosenses nos dicen que existe un mundo en el que reina el amor verdadero, la comunión plena, la justicia, la paz, la santidad, la alegría; un mundo donde el pecado y la corrupción ya no pueden entrar; un mundo donde la voluntad del Padre se cumple perfectamente. Es el mundo al que pertenece Jesús. Es el mundo que Él, pasando a través de la dura prueba de la pasión, nos abrió de par en par con su resurrección.
Queridísimos, Estamos en el mes de diciembre y la Palabra de vida que tiene que iluminar nuestro Santo Viaje es este mes es: “preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas” (Mc 1, 3). El hecho es que el Señor está al llegar: en efecto, se acerca la Navidad y la liturgia nos invita a prepararle el camino...