17 de junio de 1973
Del diario de Chiara
He predicado a medio mundo que Dios es Amor y con estos percances que acontecen uno tras otro me parece que Dios me haya abandonada. Lo escribí también ayer, sin embargo es todo lo contario. De todos modos, anoche fui a la iglesia para hacer la visita y encontré escrito: “Bonum certamen fidei”1. Es esto, pues, lo que me espera en estos próximos días: la gran batalla de la fe, de creer en el Amor.
En realidad en el alma siento algo muy distinto a lo que sentía antes: mientras que antes todo me hablaba del amor de Dios, ahora estos acontecimientos, estas pruebas tan duras me lo ocultan. Y el no ser amada por Dios me hace sentir una nada, un cero que me pone un nudo en la garganta. Pero con la gracia de la Virgen, lucharé por la fe, por la fe en el Amor. En su tiempo dije que hubiese querido morir con las primeras popas2 y que escribiesen en nuestra tumba: “Nosotras hemos creído en el amor”, pero ahora comprendo que este propósito requiere una lucha. En ciertos momentos, cuando Dios te la quita, te quita la fe en su Amor, es difícil conservarla. Ni siquiera se lo que queda. Queda como un fantasma de la fe: es la fe de la fe. Pero Dios me ayudará.
1 “El buen combate de la fe” (1 Tm 6, 12)
2“Popas es una expresión trentina para decir “chicas”. Chiara solía llamar familiarmente “popas” a las focolarinas.


